1. Tamiza el matcha
Coloca una pequeña cantidad de matcha en un colador fino. Tamizar ayuda a evitar grumos y mejora la textura final.
Preparación
La preparación del matcha puede ser simple. Lo importante es cuidar tres elementos: cantidad, temperatura y mezcla.
Método básico
Coloca una pequeña cantidad de matcha en un colador fino. Tamizar ayuda a evitar grumos y mejora la textura final.
Usa agua caliente, pero no hirviendo. Una temperatura suave ayuda a conservar mejor el sabor y evita notas amargas excesivas.
Bate con movimientos rápidos hasta formar una capa de espuma fina. El objetivo es integrar bien el polvo con el agua.
Puedes tomarlo solo con agua, añadir leche o bebida vegetal, prepararlo frío o usarlo en recetas.
Formas de consumo
Preparado con agua caliente. Es la forma más directa de apreciar color, textura y sabor.
Combinado con leche o bebida vegetal. Ideal para una experiencia más suave y cremosa.
Preparado con agua fría, hielo o bebida vegetal. Una opción fresca para días cálidos.